lunes, 1 de octubre de 2018

¿MD, NP, PA o DO?

Afortunadamente, he tenido que ir muy pocas veces al médico y, la verdad, no tengo ni he tenido nunca médico de cabecera. Los niños sí han ido a un pediatra fijo que hemos ido cambiando en cada traslado pero hace ya muchos años que no se ponen enfermos de algo que no se cure con un poco de paracetamol. Así que cuando para algún papel que nos hacen rellenar por ahí nos piden el nombre y teléfono de nuestro médico, dejo ese espacio en blanco o, si insisten en que ponga algo, escribo cualquier nombre y, entre paréntesis, planto tranquilamente “(Spain)”. Ya se apañarán. O ya me apañaré yo si alguna vez me pasa algo y no saben dónde mandarme.

Aunque estoy segura de que en caso de una emergencia no me tocaría nadie y llamarían directamente al 911 y no a mi médico de cabecera, decidí pedirle a una amiga americana que me recomendara a alguien. Fue peor el remedio que la enfermedad : “¿Me estás preguntando, me dijo, por un MD, un PA, un NP o tal vez por un DO?” Me quedé puesta.

Resulta que Estados Unidos tiene muy pocos médicos dedicados a la atención primaria, que suelen ganar menos que los especialistas. Una organización de consumidores denunciaba hace un tiempo que en este país hay 0,3 doctores por cada 1000 habitantes mientras en Canadá hay 1,2 (para que os hagáis una idea, en España en el año 2015 había 3,8 médicos por cada 1000 habitantes). Como hay muy pocos médicos de cabecera, si eres un nuevo paciente tardas una media de 29 días en conseguir una cita y hay muchos doctores que ni siquiera admiten nuevos pacientes. Por ello la gente cada vez acude más a otra serie de trabajadores de la salud que no llegan al grado de preparación de un Medicinae Doctor (MD), alguien que pasó 4 años estudiando en una facultad de medicina y luego un mínimo de 3 años de práctica, normalmente en un hospital. Lo que vendría a ser en España “el médico”.

Pero a partir de aquí empieza el lío. Puedes también pedir cita con un nurse practitioner (NP)  o con un physician assistant (PA), que aunque no tienen tantos años de prácticas como los doctores, cuentan con licencias para hacer (casi) el mismo trabajo, especialmente en los controles de enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión o en enfermedades comunes como las infecciones respiratorias. Pueden también extender recetas. Digamos que es como si pidieras cita directamente con la enfermera o con la comadrona.  Y, además, están los doctors of osteopathic medicine (DO), o doctores en osteopatía, que con una formación y unas prácticas similares a los MD están más especializados en cuestiones musculares y del esqueleto. Y ya el embrollo es total porque yo siempre había pensado en la osteopatía como una medicina alternativa (en España no está reconocida como una actividad médica profesional) y resulta que aquí pueden hasta hacer cirugías.

La semana pasada busqué un dermatólogo para mi hija en el cuadro médico de nuestro seguro americano. Tras llamar a varios que, en efecto, me dijeron que no aceptaban nuevos pacientes, encontré una doctora relativamente cerca de casa. Vi en su currículo que es una MD (que ya sé que no quiere decir que tenga la consulta en Maryland, MD). La primera cita que me podía dar era para el 15 de noviembre. Por supuesto, la cogí. Esperaremos tranquilamente. No me apetece mucho poner su acné adolescente en manos de un NP, un PA o un DO. Demasiada novedad para mi gusto que, si bien no espera un médico de toda vida, sí que, al menos, sea médico.

Imágenes: Freepik 

2 comentarios:

  1. Si es que aquí nos quejamos demasiado, y tenemos de todo y muy bueno.
    Sigue disfrutando y no olvides poner mas etiquetas si te quieres volver mas visible

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